
jueves, 16 de abril de 2009
miércoles, 25 de marzo de 2009
viernes, 6 de marzo de 2009
domingo, 1 de marzo de 2009
Nuevo trabajo de La Mano Marca

En el mes de Abril de 2009 La Mano Marca estrenará su nuevo trabajo: Una familia dentro de la nieve de Guillermo Arengo.
Las funciones serán los días Viernes a las 23hs en el teatro Abasto Social Club. Humahuaca 3649 Ciudad de Buenos Aires. 4862-7205.
Ficha técnica
Una de las mucamas del hotel de la avenida: Adriana Ferrer.
El hijo inteligente: Gabriel Urbani.
Las chicas son distintas: Mar Cabrera, Lucrecia Gelardi, Vicky Massa y Carla Vidal.
Tito: Horacio Marassi.
Escenografía y vestuario: Cecilia Zuvialde.
Coreografías: Bárbara Hang.
Procedimientos rítmicos: Manuel Eguía.
Muñecos y entrenamiento en manipulación: Carolina Erlich.
Diseño gráfico: Bárbara Delfino.
Diseño de luces: Mariano Arrigoni.
Producción: Vanina Fábrica.
Asistencia de dirección: Gonzalo Uva.
Dirigida por: Diego Brienza.
domingo, 7 de diciembre de 2008
Imágenes rusas
Final de Galette...

Galette... llegó a la última función de su segunda temporada.
No sabemos, como siempre sucede en estos casos, si será la ultimisimísima de todas, así que, por las dudas, los galette les queremos agradecer a todos los que, de uno u otro modo, con más o menos participación, hicieron posible que cometamos esta feliz imprudencia.
miércoles, 1 de octubre de 2008
Reestreno de Galette
Galette surprise et son coulis de fruits rouges
Desde el Viernes 3 de Octubre 20hs
Teatro del Viejo Palermo. Cabrera 5567. 4777-4900
De yapa, porque no sabemos muy bien que poner, otro texto no utilizado en la obra.
EL MOZO. – No, claro, yo eso lo entiendo. Pero suponiendo que yo quisiera decirle alguna cosa… O, por ejemplo, suponiendo que yo quisiera saber si algún hijo de ella es también hijo mío… Tengo derecho, ¿no? ¿O qué? Si, por ejemplo, yo quisiera un análisis de ADN, ¿qué? ¿No van a dejarme entrar? ¿Me van a revolear un “negativo” así como así, sin ningún tipo de apoyo psicológico? ¿En una fría carta certificada con un sobre del consulado de… lo que sea? Porque yo sé que tengo que decir que no me quiero quedar allá, así como todo el mundo dice que es mejor que no le ande diciendo todo lo que la quiero. Entonces, yo tengo que decir que no me quiero quedar allá y es cierto, nomás, porque a mí este lugar no me cae ni bien ni mal, y ya hasta me acostumbré a los números de colectivos, pero ahora pienso que si digo lo que realmente pienso ustedes no van a creerme, porque van a pensar que miento. Entonces pienso que es mejor decir que me voy a quedar. Que ustedes me van a decir que no, que está todo lleno de gente ya, y que no puedo quedarme. Ahí yo les digo que está bien, les hago creer que me convencieron, cosa que es más fácil de creer, ustedes se quedan más que tranquilos pensando que entendí todo. Y ahí recién es donde ustedes y yo coincidimos en el punto que queremos coincidir. Porque coincidir de entrada es sospechoso... Mire… miren, a mí me da un poco lo mismo vivir ocultándome que vivir paseando chocho por la calle. Me da lo mismo. Por eso es que yo les dije a los policías que si les parecía que yo había sido el asesino, que le dieran para adelante. Porque me da lo mismo también la legalidad que la ilegalidad. Yo quiero saber que si ella se va yo puedo perseguirla. Yo quiero saber que puedo seguirla de cerca. No es para atormentarla, ni para hacerle algo malo. No. Yo quiero estar ahí para cuando necesite cualquier cosa. Mirarla. No siempre, ¿eh?, cada tanto, nomás. Pero ella no me va a avisar si se va. Y ustedes deben tener miles de computadoras…
Desde el Viernes 3 de Octubre 20hs
Teatro del Viejo Palermo. Cabrera 5567. 4777-4900
De yapa, porque no sabemos muy bien que poner, otro texto no utilizado en la obra.
EL MOZO. – No, claro, yo eso lo entiendo. Pero suponiendo que yo quisiera decirle alguna cosa… O, por ejemplo, suponiendo que yo quisiera saber si algún hijo de ella es también hijo mío… Tengo derecho, ¿no? ¿O qué? Si, por ejemplo, yo quisiera un análisis de ADN, ¿qué? ¿No van a dejarme entrar? ¿Me van a revolear un “negativo” así como así, sin ningún tipo de apoyo psicológico? ¿En una fría carta certificada con un sobre del consulado de… lo que sea? Porque yo sé que tengo que decir que no me quiero quedar allá, así como todo el mundo dice que es mejor que no le ande diciendo todo lo que la quiero. Entonces, yo tengo que decir que no me quiero quedar allá y es cierto, nomás, porque a mí este lugar no me cae ni bien ni mal, y ya hasta me acostumbré a los números de colectivos, pero ahora pienso que si digo lo que realmente pienso ustedes no van a creerme, porque van a pensar que miento. Entonces pienso que es mejor decir que me voy a quedar. Que ustedes me van a decir que no, que está todo lleno de gente ya, y que no puedo quedarme. Ahí yo les digo que está bien, les hago creer que me convencieron, cosa que es más fácil de creer, ustedes se quedan más que tranquilos pensando que entendí todo. Y ahí recién es donde ustedes y yo coincidimos en el punto que queremos coincidir. Porque coincidir de entrada es sospechoso... Mire… miren, a mí me da un poco lo mismo vivir ocultándome que vivir paseando chocho por la calle. Me da lo mismo. Por eso es que yo les dije a los policías que si les parecía que yo había sido el asesino, que le dieran para adelante. Porque me da lo mismo también la legalidad que la ilegalidad. Yo quiero saber que si ella se va yo puedo perseguirla. Yo quiero saber que puedo seguirla de cerca. No es para atormentarla, ni para hacerle algo malo. No. Yo quiero estar ahí para cuando necesite cualquier cosa. Mirarla. No siempre, ¿eh?, cada tanto, nomás. Pero ella no me va a avisar si se va. Y ustedes deben tener miles de computadoras…
jueves, 31 de julio de 2008
Comentarios de Galette... en el festival de teatro de Blumenau
Sábado, 12 de Julho de 2008
Festival Internacional de Teatro de Blumeanau
Galette Surprise et son coulis de fruits rouges.
De Laura Fernandez e Direção de Diego Brienza.
La Mano Marca – Buenos Aires Argentina. **********************************************************************************
Inicialmente gostaria de não esquecer de comentar dois pontos mais operacionais que já havia comentado com Diego ontem. O primeiro foi a ausência de criação, por meio de som e luz do outro espaço. O plano da sala do restaurante, seu ambiente, seus barulhos característicos que poderiam ir do efeito de realidade de uma sala normal de restaurante até o trágico desfecho quando já estão todos morrendo aos poucos. Trata-se de ajustar melhor o fluxo do atores nesse vai e vem entre sala e cozinha que acaba dando a base de realidade para que a situação possa evoluir para outro plano, para além do real. O segundo foi a grata e inusitada participação especial da atriz de Campinas. Apesar da surpresa que nos gera uma certa estranheza o estado dela pela procura do banheiro, naquela altura dos acontecimentos, não adensa o que a situação promete. Dali para diante, a procura pelo toalete deveria ser imperiosa, mais intensa, com a possibilidade de imaginarmos inclusive outras pessoas circulando a procura de melhora diante da contaminação. Este é o segundo texto de Laura Fernandez nesse Festival. Assim como o primeiro o título da obra é bastante sugestivo e apetitoso, Galette Surprise et son coulis de fruits rouges. Galette e Crepes são dois desses saborosos pratos realizados rapidamente, pela cozinha francesa. Fez mais ou menos à volta ao mundo e não há lugar que não haja uma creperia. Os dois pratos são feitos a base de farinha. Um doce, o crepe e o outro salgado, a galette. Aqui galette pode ser o prato e também o nome do restaurante. Como aquele imortalizado pela tela impressionista de Renoir, Le Moulin de la Galette que irradia a alegria preguiçosa de uma tarde de domingo daquelas figuras despreocupadas e descontraídas. O caso é que há uma surpresa nesse prato ou nesse restaurante. E mais do que isso, a galette está acompanhada de frutos vermelhos, uma saca ou uma sacola de frutos vermelhos... Seriam eles comprometedores? É servido aos espectadores, antes da entrada um pastelzinho (las empanadas) que provavelmente faz menção às especialidades servidas pelo restaurante. Entramos e nos defrontamos com a cozinha do dito restaurante. Uma natureza morta! A cozinha é por excelência um local de experiências. Talvez sejam as cozinhas as últimas lembranças de um local alquímico. O local da transformação. Não seria ela uma metáfora do próprio teatro, um local de transformação do espírito? A alquimia tinha três objetivos básicos: a transformação de metais inferiores em ouro; a procura pelo elixir da longa vida e a criação de vida artificial. Nesta cozinha está O Cozinheiro, caracterizado meio como que o falso Sheik Ahmed de Rodolfo Valentino, com a cabeça coberta, a se proteger, e seu uniforme branco característico de cozinheiro, o engenheiro da alquimia. O detentor das receitas. O mediador entre aquilo que entra cru e sai cozido. O senhor dos efeitos e dos segredos dos pratos. Aos poucos aprendemos que Ele, curiosamente, assim como o Sheik de Valentino, também é um Estrangeiro no país exótico onde vive, ele é um Cozinheiro francês. Normalmente, o estrangeiro é sempre motivo de riso e pilhéria. Seu sotaque e seu desconhecimento da cultura local, normalmente o envolve em confusões e mal-entendidos. Seria o caso aqui também? Também, por ser estrangeiro atrai a atenção e desfruta da primazia de ser o novo, o diferente, fonte de exotismo atrativa. E dessa forma parece ter despertado a atenção e a paixão na Moça (Garçonete), que na verdade é desejada pelo Moço (Garçon) que por sua vez é a paixão da Noiva (Gerente). Estamos quase lá “O cozinheiro, o ladrão, sua mulher e o amante” de Peter Greenaway. Estamos quase lá, no universo do filme citado pela peça ou aludido pela encenação, visto que sobre a mesa de preparação dos inocentes crepes e galettes, apesar de não dar para ver muito bem, ao final do espetáculo, é revelado o desenho de um corpo disfarçado por frutas e alfaces. Estamos quase lá no canibalismo do filme. Eu disse quase... Apesar desse quarteto estar enfeitiçado pelas paixões e pelo amor isso só se realiza num plano onírico, ou do desejo sonhado, desenhado pelos flashs da luz vermelha. Entretanto, o único que parece não se manifestar no extravasamento de sua paixão é o próprio Sheik, o Cozinheiro. Enquanto essas declarações de amor vão se sucedendo no ambiente dessa cozinha subterrânea, no fundo do sonho, vai transcorrendo no alto, na sala do restaurante o pesadelo. Uma espécie de contaminação geral dos clientes, uma sorte de epidemia, uma peste que se abate sobre eles, uma contaminação geral de todos por uma intoxicação advinda dos pratos ali preparados. Todos os clientes são abatidos, até aqueles que não comeram e que só beberam, um efeito alquímico destruidor, de vasta proporção, que os arrasa. E não há saída, pois se eles regurgitam logo se contaminam pelo retorno de seus próprios vômitos, o que acaba reforçando a impossibilidade de salvação e só aumenta a contaminação geral. A maneira dos Rinocerontes de Ionesco, a população dos clientes do restaurante vai se transformando nessa massa putrefata de corpos abatidos pelo mortífero efeito do veneno. Assim como nós que também provamos no início as empanadas... Do quarteto amoroso e apaixonado quem seria o assassino? Todos suspeitam de todos? Não há acusações. Quem teria motivos para envenenar toda essa população? Com qual a motivação? Vingança? Nosso Sheik, cozinheiro insatisfeito? A única coisa a fazer é se salvar abandonar o barco, fugir. E aí os planos de fuga são esboçados. Ao partirem, continuarão, assim, de lugar em lugar brincando de assassinos? Aproveitando-se da falsa aparência de uma inocente creperia para contaminar a todos com seu jogo mortífero? Parece haver algo de podre na Sala de Jantar e de Doente, muito doente na cozinha do Galette-Argentina.
Walter Lima Torres Neto
Ator e Diretor de Teatro - Professor de Estudos Teatrais na UFPR, Curitiba, Paraná, Brasil.
Festival Internacional de Teatro de Blumeanau
Galette Surprise et son coulis de fruits rouges.
De Laura Fernandez e Direção de Diego Brienza.
La Mano Marca – Buenos Aires Argentina. **********************************************************************************
Inicialmente gostaria de não esquecer de comentar dois pontos mais operacionais que já havia comentado com Diego ontem. O primeiro foi a ausência de criação, por meio de som e luz do outro espaço. O plano da sala do restaurante, seu ambiente, seus barulhos característicos que poderiam ir do efeito de realidade de uma sala normal de restaurante até o trágico desfecho quando já estão todos morrendo aos poucos. Trata-se de ajustar melhor o fluxo do atores nesse vai e vem entre sala e cozinha que acaba dando a base de realidade para que a situação possa evoluir para outro plano, para além do real. O segundo foi a grata e inusitada participação especial da atriz de Campinas. Apesar da surpresa que nos gera uma certa estranheza o estado dela pela procura do banheiro, naquela altura dos acontecimentos, não adensa o que a situação promete. Dali para diante, a procura pelo toalete deveria ser imperiosa, mais intensa, com a possibilidade de imaginarmos inclusive outras pessoas circulando a procura de melhora diante da contaminação. Este é o segundo texto de Laura Fernandez nesse Festival. Assim como o primeiro o título da obra é bastante sugestivo e apetitoso, Galette Surprise et son coulis de fruits rouges. Galette e Crepes são dois desses saborosos pratos realizados rapidamente, pela cozinha francesa. Fez mais ou menos à volta ao mundo e não há lugar que não haja uma creperia. Os dois pratos são feitos a base de farinha. Um doce, o crepe e o outro salgado, a galette. Aqui galette pode ser o prato e também o nome do restaurante. Como aquele imortalizado pela tela impressionista de Renoir, Le Moulin de la Galette que irradia a alegria preguiçosa de uma tarde de domingo daquelas figuras despreocupadas e descontraídas. O caso é que há uma surpresa nesse prato ou nesse restaurante. E mais do que isso, a galette está acompanhada de frutos vermelhos, uma saca ou uma sacola de frutos vermelhos... Seriam eles comprometedores? É servido aos espectadores, antes da entrada um pastelzinho (las empanadas) que provavelmente faz menção às especialidades servidas pelo restaurante. Entramos e nos defrontamos com a cozinha do dito restaurante. Uma natureza morta! A cozinha é por excelência um local de experiências. Talvez sejam as cozinhas as últimas lembranças de um local alquímico. O local da transformação. Não seria ela uma metáfora do próprio teatro, um local de transformação do espírito? A alquimia tinha três objetivos básicos: a transformação de metais inferiores em ouro; a procura pelo elixir da longa vida e a criação de vida artificial. Nesta cozinha está O Cozinheiro, caracterizado meio como que o falso Sheik Ahmed de Rodolfo Valentino, com a cabeça coberta, a se proteger, e seu uniforme branco característico de cozinheiro, o engenheiro da alquimia. O detentor das receitas. O mediador entre aquilo que entra cru e sai cozido. O senhor dos efeitos e dos segredos dos pratos. Aos poucos aprendemos que Ele, curiosamente, assim como o Sheik de Valentino, também é um Estrangeiro no país exótico onde vive, ele é um Cozinheiro francês. Normalmente, o estrangeiro é sempre motivo de riso e pilhéria. Seu sotaque e seu desconhecimento da cultura local, normalmente o envolve em confusões e mal-entendidos. Seria o caso aqui também? Também, por ser estrangeiro atrai a atenção e desfruta da primazia de ser o novo, o diferente, fonte de exotismo atrativa. E dessa forma parece ter despertado a atenção e a paixão na Moça (Garçonete), que na verdade é desejada pelo Moço (Garçon) que por sua vez é a paixão da Noiva (Gerente). Estamos quase lá “O cozinheiro, o ladrão, sua mulher e o amante” de Peter Greenaway. Estamos quase lá, no universo do filme citado pela peça ou aludido pela encenação, visto que sobre a mesa de preparação dos inocentes crepes e galettes, apesar de não dar para ver muito bem, ao final do espetáculo, é revelado o desenho de um corpo disfarçado por frutas e alfaces. Estamos quase lá no canibalismo do filme. Eu disse quase... Apesar desse quarteto estar enfeitiçado pelas paixões e pelo amor isso só se realiza num plano onírico, ou do desejo sonhado, desenhado pelos flashs da luz vermelha. Entretanto, o único que parece não se manifestar no extravasamento de sua paixão é o próprio Sheik, o Cozinheiro. Enquanto essas declarações de amor vão se sucedendo no ambiente dessa cozinha subterrânea, no fundo do sonho, vai transcorrendo no alto, na sala do restaurante o pesadelo. Uma espécie de contaminação geral dos clientes, uma sorte de epidemia, uma peste que se abate sobre eles, uma contaminação geral de todos por uma intoxicação advinda dos pratos ali preparados. Todos os clientes são abatidos, até aqueles que não comeram e que só beberam, um efeito alquímico destruidor, de vasta proporção, que os arrasa. E não há saída, pois se eles regurgitam logo se contaminam pelo retorno de seus próprios vômitos, o que acaba reforçando a impossibilidade de salvação e só aumenta a contaminação geral. A maneira dos Rinocerontes de Ionesco, a população dos clientes do restaurante vai se transformando nessa massa putrefata de corpos abatidos pelo mortífero efeito do veneno. Assim como nós que também provamos no início as empanadas... Do quarteto amoroso e apaixonado quem seria o assassino? Todos suspeitam de todos? Não há acusações. Quem teria motivos para envenenar toda essa população? Com qual a motivação? Vingança? Nosso Sheik, cozinheiro insatisfeito? A única coisa a fazer é se salvar abandonar o barco, fugir. E aí os planos de fuga são esboçados. Ao partirem, continuarão, assim, de lugar em lugar brincando de assassinos? Aproveitando-se da falsa aparência de uma inocente creperia para contaminar a todos com seu jogo mortífero? Parece haver algo de podre na Sala de Jantar e de Doente, muito doente na cozinha do Galette-Argentina.
Walter Lima Torres Neto
Ator e Diretor de Teatro - Professor de Estudos Teatrais na UFPR, Curitiba, Paraná, Brasil.
martes, 6 de mayo de 2008
Nuevo Viaje de La Mano Marca
Nuevamente un espectáculo de La Mano Marca, en este caso Galette..., fue elegido para partipar del 22º Festival de Teatro FUTB en Blumenau Brasil.Pero nuestra alegría es aún mayor ya que viajamos junto a nuestros amigos de "Cien pedacitos de mi arenero" que también fueron convocados para el mismo festival.
Los que formamos La Mano Marca agradecemos a todas esas voluntades que, directa o indirectamente, nos hacen posible.
Gracias.
sábado, 27 de octubre de 2007
Crítica a Galette surprise et son coulis de... Viernes 21.30hs Delborde. Chile 630. Bs. As. Argentina
Un cocinero francés nostálgico, una moza soñadora con una mirada romántica del mundo que le declara una y otra vez su amor, un mozo harto de su trabajo cargado de violencia y frustración y la mujer del dueño del restaurante, que intenta de cualquier forma hacer notar su presencia, forman un tradicional esquema de dos "parejas" con conflictos cruzados, muy bien resueltos por el director Diego Brienza.Todos de algún modo apelan para relacionarse unos con otros a las debilidades, las bajezas y hasta las miserias personales, mostrándose casi derrotados en su búsqueda como aparente estrategia para conquistar a sus pretendientes e intentar ser correspondidos.
Gallete cuenta en cincuenta minutos que se hacen muy cortos, una historia más entre tantas historias de desencuentros, que logra bucear sin embargo en aguas poco transitadas y deja una sorpresa especial en el final.
RECOMENDABLE.
DRAMATURGIA: LAURA FERNÁNDEZ
ELENCO: LORENA HOURQUEBIE, MAIA MENAJOVSKY, VALERIA RICO, GABRIEL URBANI, GONZALO UVA
ESCENOGRAFÍA: CECILIA ZUVIALDEDIRECCIÓN: DIEGO BRIENZA
DELBORDE - ESPACIO TEATRAL - CHILE 630
RESERVAS: 4300-6201
VIERNES 21.30 HS.
DRAMATURGIA: LAURA FERNÁNDEZ
ELENCO: LORENA HOURQUEBIE, MAIA MENAJOVSKY, VALERIA RICO, GABRIEL URBANI, GONZALO UVA
ESCENOGRAFÍA: CECILIA ZUVIALDEDIRECCIÓN: DIEGO BRIENZA
DELBORDE - ESPACIO TEATRAL - CHILE 630
RESERVAS: 4300-6201
VIERNES 21.30 HS.
Publicado por Fernando Goldenberg
viernes, 12 de octubre de 2007
Crítica a Galette surprise et son coulis de...
GALETTE SURPRISE, ET SON COULIS DE FRUITS ROUGE
Por María Belén Andrade-Díaz
Publicado en leedor.com 9/10/07
Dramaturgia: Laura Fernández
Elenco: Lorena Hourquebie, Maia Menajovsky, Gabriel Urbani, Gonzalo Uva
Escenografía: Cecilia Zuvialde
Dirección: Diego Brienza
DelBorde-Espacio Teatral
Chile 630
Reservas: 4300-6201
Viernes 21.30 hs
En el acogedor espacio de Del Borde se cocina un plato poco común, la sinceridad en las relaciones…llevada al extremo.
La situación es una conocida. La cocina subterránea de una restaurant, bar (lo que fuera) es escenario de escenas amorosas que de tan comunes parecen trilladas. Sin embargo, los platos de este menú cuentan con un condimento especial y, sobre todo, exótico en las relaciones actuales: una brutal cuota de sinceridad.
Característico de la dirección de Brienza, el espacio se halla claramente definido. Sobre una mesa de cocina (puede ser también una de disección, da lo mismo) se encuentran, atiborrados, todo tipo de frutas, verduras, frascos y frasquitos, utensilios de cocina, sin orden aparente, es aquí, alrededor de esta mesa que se configura el espacio.
Mientras un lacónico cocinero francés se debate entre las nostalgias de su patria y la búsqueda de su propio camino, aquella moza simpática y enamoradiza – porque no caricaturesca – le declara constantemente su amor. A su vez, ella se divide entre la repetición de sus propias declaraciones y la pesada tarea de rechazar una y otra vez al violento mozo, rival del cocinero.
La novia del dueño del local, tampoco privada de conflictos, entre histérica y culposa, se sitúa en medio del trío buscando, frenéticamente, maneras de llamar la atención de los otros tres, sin importar quién sea el que responda mientras obtenga respuesta.
Como en el menú de un restaurant, los personajes se enfrentan al dilema acerca de que es lo que quisieran ordenar; la salida, su salida: la total transparencia, la expresión indiscriminada de sus deseos. Pareciera que ninguno se reservara nada para sí mismos. Sin ningún tipo de filtro, las palabras que encarnan las frustraciones, necesidades y angustias vuelan de un lado a otro de la mesa. Lo remarcable es que esta necesidad de decir, que aparentemente habría afectado a los protagonistas- como si hubieran bebido un brebaje de la verdad- descubre sólo sus debilidades y falencias. Ellos terminan entonces enarbolando su elegida pequeñez como si esperaran ganar de esa manera alguna batalla que ni siquiera tiene lugar.
Galette surprise et son coulis de fruits rouge es una historia de amores frustrados, desencuentros y soledades, pero que se muestran desde otro lugar. Producto de un texto fresco y divertido, a pesar del tema abordado, y sostenido por un impecable manejo espacial donde se despliegan actuaciones tan precisas como ajustadas, la mezcla final no puede ser sino una pieza que hace agua la boca, con su ingrediente sorpresa, por supuesto.
Por María Belén Andrade-Díaz
09-10-07
http://www.leedor.com/notas/2290---galette_surprise.html
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